A la hora de posicionar una web en Google a nivel orgánico, tan importante es trabajar a nivel interno y estratégico el propio contenido, como conseguir que otras webs externas publiquen enlaces a nuestra propia web, los llamados backlinks.
En este sentido, un backlink o retroenlace es un factor clave para el posicionamiento SEO de una web. Tanto es así que el propio Google, cuyas reglas y algoritmos generalmente son bastante opacas y que muchas veces llegamos a su conocimiento de manera empírica, reconoció en 2016 la relevancia de los backlinks para el posicionamiento SEO.
Por este motivo, si te planteas trabajar u optimizar el posicionamiento de tu web, te recomiendo que trabajes mucho el incremento de estos enlaces externos que apuntan a tu web.
Para conseguir un dominio de referencia, sin duda, lo principal será contar con un contenido relevante que a otras webs les invite a enlazar con tu página creando estos backlinks.
Además, también es importante llegar a acuerdos y colaboraciones con negocios o plataformas con cierta relación para crear sinergias. Sin embargo, no es recomendable que los acuerdos sean tan claros del tipo “yo te pongo un enlace y tú me pones un enlace”. Y es que estaríamos siendo artificiales para el propio Google, quien podría sancionar esta práctica poco orgánica a nivel de links externos.
Qué son los backlinks
Los backlinks son sinónimo de reputación web. Cuantos más visitas a través de enlaces externos tengamos, mejor será la salud de nuestro sitio web a nivel de posicionamiento. Ya que, si tenemos muchos y además van creciendo, significará que contamos con un sitio con una vigencia temporal amplia y con un contenido relevante que anima a otros usuarios a compartirlo en sus propias webs.
La confianza o reputación que Google otorga a tu web se representa a través de un indicador llamado PageRank.
El PageRank es uno de los algoritmos de Google y sirve para analizar y valorar la calidad y número de dominios de referencia y backlinks que apuntan a tu web. El resultado es una puntuación que hace referencia a la relevancia y autoridad del site.
Qué tipos de backlinks existen
No todos los enlaces externos son iguales. Debes conocer y diferenciar entre:
Enlaces Nofollow
En ocasiones precisamos compartir enlaces en nuestra web para enriquecer o completar algún contenido y, sin embargo, no queremos que estos sumen a estas webs. Es decir, no queremos que Google los cuente como votos y den relevancia a esta web externa.
De este modo, los enlaces nofollow, indicados a través del atributo rel=»nofollow”, indican a Google y a otros motores de búsqueda que no deben pasar “confianza” (PageRank) a esta web.
Enlaces DoFollow
Por el contrario, los enlaces DoFollow son los que al compartirlos, sí generan y suman reputación a la web con la que enlazamos.
Enlaces UGC
Usando otro de los nuevos atributos lanzados en 2019, los enlaces UGC (contenido generado por el usuario) son aquellos que provienen de los foros y comentarios en blogs.
En 2019 Google puso en marcha nuevos atributos relacionados con los enlaces externos. Entre estos encontramos los enlaces de contenido generado por el usuario (UGC).
Estos enlaces son los que tienen como origen foros y comentarios en blogs en los que el contenido de estas plataformas web viene generado por usuarios y no por el webmaster o administrador de la propia web.
Enlaces de alta autoridad
Como no todos los links externos son iguales, los enlaces de autoridad son aquellos que tienen un mayor peso a la hora de calcular el PageRank.
Los enlaces de autoridad son los que provienen de webs con una relevancia alta como por ejemplo diarios de cabeceras reconocidas.
Enlaces tóxicos o enlaces no naturales
Estos enlaces tóxicos son los que provienen de webs con dudosa autoridad. Sites sospechosos o con una calidad muy baja.
En este sentido, a través de Google Search Console puedes gestionar estos enlaces nocivos e indicarle a Google que no sume estos cuando calcule la autoridad de tu web.


